Elecciones Europeas 2014: en Europa hay esperanza


Con gran alegría, esperanza e ilusión hemos recibido los resultados globales de las elecciones europeas 2014. Sin duda lo más llamativo ha sido el avance de diversos partidos que podríamos agrupar bajo la denominación de euroescépticos, patriotas, populistas, o nacionalistas.

Aunque a la opinión pública se la trata de inculcar de manera sensacionalista que se trata de un grupo homogéneo, unidos por su odio a Europa, habría que matizar en primer lugar que no es lo mismo mantener una postura anti-Unión-Europea que anti-europea, cuando de hecho la mayor parte de estos grupos, son amantes de su propia nación, pero profundamente europeístas a la vez. Casi todos ellos comparten además una clara denuncia social en sus mensajes, y abogan por la creación de una Europa más orientada hacia los intereses nacionales, que a la sumisión a intereses financieros y supranacionales.

En segundo lugar, habría que añadir además, que cada país presenta sus propias circunstancias y su propia idiosincrasia política, y en consecuencia, aunque presentan puntos comunes, también existen discrepancias de planteamientos, y por lo tanto, no existe una homogeneidad entre los mencionados partidos políticos. En este sentido, no es lo mismo el Frente Nacional francés, que el UKIP británico, que el Jobbik húngaro.

Habría que señalar la hipócrita actitud de los medios occidentales alarmándonos sobre la llegada de los “ultras” al parlamento europeo, mientras hasta hace unos días apoyaban, justificaban, y jaleaban con alborozo a los hooligans nazis que perpetraron un Golpe de Estado en Ucrania durante el Euromaidán.

En este sentido, habría que señalar que en muchos países de la Europa del Este esta actitud no ha pasado desapercibida, y que ha ocurrido un fenómeno que ha pasado desapercibido para todos los comentaristas políticos, y es la altísima abstención como rechazo a la postura sumisa a intereses estadounidenses de la UE en Ucrania. El mejor ejemplo de esto, es el de Eslovaquia donde solo el 13% de la población votó.

Para concluir. Un soplo de aire fresco, de ilusión, idealismo, incluso de quijotismo social y patriota, ha entrado en el Parlamento Europeo para renovar las anquilosadas y obsoletas bases sobre las que se ha edificado la UE de los banqueros mundialistas. Nuestro apoyo para todos ellos, y muy en especial al Frente Nacional de Marine Le Pen.
JESÚS DOMÍNGUEZ Vocal de España2000
Consejo de Derechos Humanos y Cooperación