Uno de cada tres franceses apoya al Frente Nacional de Le Pen

Marine Le Pen reclamó este martes un referéndum sobre la inmigración, similar al que tuvo lugar el pasado domingo en Suiza, para instaurar una ley que de prioridad a los franceses sobre los ciudadanos foráneos en el mercado laboral del Hexágono. "No se trata de una preferencia racial, se trata de que, cuando haya un puesto de trabajo, el empresario tenga que mostrar que no ha encontrado a ningún nacional para ocuparlo antes de contratar a un extranjero", declaró por la mañana la presidenta del Frente Nacional al diario económico 'Les Echos'.

Aunque éste sea ya el sexto plebiscito que la líder ultra nacionalista propone desde que la izquierda llegó al poder en mayo de 2012 -los anteriores se referían al matrimonio gay, el abandono de la moneda única o la aprobación de los presupuestos europeos-, en esta ocasión la idea se sustenta en el éxito de la consulta helvética, donde triunfaron las tesis proteccionistas, y viene avalada por un reciente sondeo de TNS-Sofres que otorga a la enérgica rubia una cuota de confianza (28%), muy superior a la de François Hollande (19%), que la semana pasada batió el récord de impopularidad (19%) de un presidente en la historia de la Quinta República.

Según dicha encuesta, que este miércoles provocó un enorme revuelo en los mentideros políticos parisinos, un 34% de los franceses comparte las ideas de Le Pen y un 58% tiene una opinión favorable de la dirigente del FN. Mientras que la cuota de confianza del jefe del Estado socialista no repunta, la imagen de la dirigente ultra mejora inexorablemente, al socaire de los nuevos vientos populistas que soplan estos días en el continente. De acuerdo con TNS Sofres, el 81% de sus compatriotas considera a la presidenta del FN una política "voluntariosa" y el 68% la ve "capacitada para tomar decisiones", siendo la indecisión uno de los mayores reproches que le hacen a Hollande.

"Estos resultados son muy prometedores y demuestran que nuestro partido tiene la intención de gobernar, en contra de lo que se viene diciendo", comentó Le Pen a 'Le Figaro'. "Éste no es un fenómeno coyuntural de protesta, sino un movimiento emergente que se va a consolidarse como una alternativa de poder totalmente creíble".

Intención de voto

Para Edouard Lecerf, director general de TNS Sofres, la opinión publica parece cada vez más convencida de que Le Pen "entiende los problemas diarios de los franceses" y "tiene ideas nuevas para resolver los problemas del país". A cinco semanas de las elecciones municipales del 23-30 de marzo y con los comicios europeos a la vuelta de la esquina, Marine se halla en su punto álgido de aceptación, desde que en 2011 sucedió a su padre a la cabeza del partido. Y el Frente Nacional es la formación que más ha progresado en intención de voto desde que la izquierda llegó al Elíseo hace 21 meses. De ahí el nerviosismo que se detecta, últimamente, en el cuartel general del Partido Socialista en la rue de Solferino.

No sólo el último sondeo de Ifop le atribuye el 23% de las papeletas galas -por encima de la Unión por un Movimiento Popular (21%) y del PS (18%)-, cuando toque renovar en mayo la Eurocámara, sino que también vaticina que sus candidatos serán los más votados (27%) por los electores de 18-24 años en el inminente plebiscito municipal. De cara a esta inminente cita con las urnas, Le Pen se mostró confiada en que su formación presentará listas en 50 municipios de más de 3.500 habitantes, con lo que "más de la mitad de los franceses podrán votar por el FN".

"Estoy convencida de que ganaremos algunas ciudades y de que conseguiremos más de 1.000 concejales", señaló la líder ultra, en cuyo entorno se hacen cábalas ya sobre los ayuntamientos que podrían caer en su poder: Hénin-Beaumont en el norte, Saint-Gilles, Beaucaire, Fréjus, Brignoles, Carpentras, Sorgues, Orange, Béziers, Tarascon o el séptimo distrito de Marsella en el sur... Por mucho que el vicepresidente Florian Philippot trate de mostrarse cauto, existen en el Hexágono más de 50 localidades donde el Frente Nacional obtuvo más del 30 % de los votos en la primera ronda de las presidenciales y legislativas de 2012.

Y eso, en unos comicios locales, permite pasar a la segunda vuelta, donde todas las sorpresas son posibles.
"Imagen pública catastrófica de Hollande, situación económica preocupante, fragilidad de Europa, pesimismo de la población ante la amenaza del Estado de bienestar y la pérdida del poder adquisitivo... El FN tiene la intención de aprovechar la situación en las municipales de marzo. Entre sus dirigentes, algunos creen que estas elecciones se asemejan a las de 1983 cuando, dos años después de la llegada de los socialistas al poder, los ultra nacionalistas se impusieron en feudos tradicionalmente reservados a la izquierda", opina el analista de 'Le Figaro' Emmanuel Galiero.

Batacazo electoral

Así que el fracaso del Gobierno de Hollande en este año y medio de gestión podría provocar el primer batacazo electoral de la izquierda. Mientras en el ala dura del PS le echan la culpa al presidente, por su escándalo sentimental, su giro económico socialdemócrata, su bajada de pantalones ante el colectivo La Manif pour Tous respecto a la ley de la familia y esas cifras de desempleo (11%) que no terminan de bajar, 'Le Monde' vaticinaba este lunes una victoria en los comicios de marzo del centroderecha (UMP) y de los ultranacionalistas (FN) por cinco puntos de diferencia. Según el vespertino, el PS podría perder 85 de los 500 ayuntamientos importantes que controla y el resultado en las europeas se antoja desolador.

Entrevistado por France Info, Michel Sapin reconoció este martes que estas predicciones le resultan "inquietantes". Pero, más que las cifras, le preocupa el porqué de las mismas. El ministro de Trabajo culpó en particular al presidente de la UMP, Jean-Fançois Copé, por retomar algunas de las ideas más conservadoras del FN: "Mantiene el mismo lenguaje y eso da validez al discurso lepenista", denunció. Como si le hubiera oído, esa misma tarde, el diputado de centroderecha Christian Estrosi se adhirió en la Asamblea Nacional a la idea de Marine de proponer la organización en el Hexágono de un referéndum sobre la inmigración similar al suizo.

"Ya que tenemos elecciones europeas a la vista y el tratado de Schengen es perjudicial para Francia, ¿por qué no aprovechar la consulta para preguntarle a nuestros ciudadanos sobre ese tema?", sugirió a France 2 el alcalde de Niza. Por ahora es sólo una opinión individual, que no representa al partido, pero nadie olvida que Estrosi fue ministro de Nicolas Sarkozy y, en el seno de la UMP, todavía hay nostálgicos del discurso sobre las fronteras que esbozó durante la última campaña presidencial el ideólogo Patrick Buisson.

Fuente: El Mundo