En Coslada no todos se aprietan el cinturón

El pasado 25 de octubre a las 9.30 de la mañana se celebró pleno extraordinario el Ayuntamiento de Coslada, el cual, a parte de extraordinario se podría calificar de vergonzoso por el espectáculo que se vivió en el mismo.

El día se auguraba conflictivo, dado que en los puntos 8 y 9 del orden del día se iban a tratar los temas de aumento de dietas a los concejales sin dedicación exclusiva y asignación económica anual a los partidos políticos... temas que escuecen en el ciudadano, y más cuando se están haciendo recortes en otros ámbitos tan importantes como la educación (se ha cerrado más de un colegio en el pueblo de Coslada), en sanidad, etc.

Lo que el Alcalde, Raúl López, no se esperaba, es que a la sesión plenaria iban a acudir un gran número de familias, familias con sus hijos discapacitados, incluso en silla de ruedas. Estas personas llenaron sin dejar un solo asiento libre, las cuales acudieron al ayuntamiento a recordar que la corporación les había retirado todas las ayudas que se facilitaban a las asociaciones de discapacitados a las que pertenecían.

Se vivieron momentos de mucha tensión, consiguiendo que los concejales del PP se levantasen de sus asientos y abandonaran la sala por 2 veces, teniendo finalmente que celebrarse el pleno en el edificio contiguo de "La Jaramilla" en privado, sin que el público “molestara” a los concejales.

Según ha trascendido, estos puntos no resultaron aprobados, por ausentarse varios grupos municipales. No obstante, la opinión pública aún desconoce lo que ocurrió en este pleno privado. Desde luego es dudoso que el pleno celebrado en estas condiciones de blindaje contra la presencia de público, sea absolutamente legal, ya que según normativa, se establece de manera categórica que los plenos han de ser públicos.