Los gitanos rumanos al lado de Camino Real

En San Fernando de Henares, junto a la A-2, al lado del nuevo C.C. Camino Real, ese gran centro comercial que iba a salvar del desempleo a nuestro pueblo, se sitúa un poblado de gitanos rumanos.

Alrededor de 50 familias, las cuales han ido llegando escalonadamente desde el 2008, en un primer momento se asentaron en el poblado de "Las Fuentecillas" el cual fue arrasado por el fuego, por lo que posteriormente, a escasos metros a la altura del km 19 de la carretera A-2, levantaron su nuevo asentamiento.

Estos gitanos rumanos, que cuentan con numerosos antecedentes policiales, una parte de ellos procede de Italia, llegando en 2008, tras un decreto ley de urgencia de expulsión por motivos de seguridad promulgado por el gobierno de Silvio Berlusconi. Cuando ocurrió, ya lo avisó el entonces Ministro del Interior italiano, Roberto Maroni, quién aseguró "se están marchando a la más permisiva España de Zapatero". Investigadores policiales interceptaron llamadas de gitanos rumanos desde Italia a familiares y amigos que residían en España, en las que se escuchaba la intención de los primeros de venir a refugiarse a nuestro país.

La otra parte de integrantes del poblado son procedentes de Francia, cuando el gobierno de Nicolás Sarkozy, apli­có de forma sis­te­má­tica y ace­le­rada las expul­sio­nes de gita­nos que ya se venían produciendo desde hacía unos cinco años, con el fin de erradicar de las calles la delincuencia y la seguridad que amenazaba a varias ciudades francesas. Francia deportó a 12.000 rumanos gitanos, de los cuales más de la mitad se instalaron en España en numerosos poblados chabolistas del país.

Tristemente, al contrario que ocurrió en Italia y en Francia, las autoridades no han tomado cartas en el asunto, por lo que les tenemos aquí en nuestro municipio, acampando a sus anchas y delinquiendo, ocupando ilegalmente una propiedad privada. Este hecho fue denunciado por el propietario en un juzgado de Coslada por usurpación, quedando la resolución a la espera. Gracias a la rapidez de la justicia en España, nos quedan años de aguantar que los gitanos rumanos de la zona tengan un lugar de refugio e inmunidad.