Stop Desahucios: la banca gana‏

Aunque a primera vista pudieran maravillarnos la bondad de las medidas anunciadas a bombo y platillo para la paralización de los desahucios en determinados casos, lo cierto es que a quien mas favorecerán estas medidas es a la banca.

Justo 2 días antes de la huelga general del 14-N, se lanza esta medida con el consenso de los grandes partidos y el visto bueno de la banca, a modo de prozac social y mediático.

Lo bueno y deseable para favorecer la tan deseada recuperación económica, sería aprobar la dación en pago como método para saldar la deuda con los bancos. Los beneficiarios de esta medida solamente podrán ser españoles, para que exista equidad social, intergeneracional y nacional.

Esta medida supondría un gran revulsivo para la recuperación económica, por que implicaría quitas de deuda, es decir, podas que sanearían el árbol económico, y que es algo de lo que no quieren oír hablar, ni los bancos, ya que supondría el saneamiento real de la banca (y el consiguiente final de sus privilegios), ni los grandes prestatarios internacionales, al implicar que el sacrificio y el ajuste pasaría de la nación al gran capital especulador, que es quien en su día asumió el riesgo de la creación y fomento de la burbuja financiera-inmobiliaria.

No debemos olvidar, que la crisis se gestó, cuando se dejó de lado la función social de la vivienda, como hogar (reconocida tanto en la Constitución, como incluso en el Franquismo), y el poder financiero y la política sellaron el pacto del hoy por ti mañana por mí, que ha posibilitado entre otras cosas que los bancos perdonen o condonen de forma sistemática todos los prestamos o deudas de los Partidos Políticos (incluso a IU y Amaiur).

Uno de los mayores beneficiarios de la derogación del canon digital fue la empresa de fotocopiadoras Hewlet-Packard, quien a su vez fue uno de los principales impulsores del movimiento anti-canon digital. Ahora el movimiento 15M pide a la vez "Stop desahucios" y “Dación en Pago" (suponemos que actuando de buena fe) cuando en la práctica suponen medidas totalmente opuestas e incompatibles. En este sentido, en la situación actual, los mayores deseosos de detener los desahucios, para no tener más pisos en propiedad, son los propios bancos, quienes de esta forma se aseguran un mantenimiento mínimo de "su" activo inflado, así como una "vaca", a la que con un poco de suerte ,seguirán exprimiendo poco a poco el resto de su vida.

Las Entidades Financieras tienen sus activos lastrados por inmuebles malos en zonas malas cuyo valor de mercado es malo. Estos "inmuebles chatarra" son los que actualmente están sacando a la venta con financiación 100% y con grandes descuentos (no los suficientes), mientras se guardan la mercancía buena para épocas mejores y para los amiguetes.

El que quiera ver un ejemplo de esto, puede darse una vuelta por la zona Reyes II de Alcalá de Henares, donde podrá comprobar que más de la mitad de los pisos existentes, son actualmente propiedad de Entidades Financieras que no han tenido más remedio que quedarse esos pisos embargados a sus propietarios previamente.

Y es que zonas como esta, fueron las favoritas de la inmigración masiva y conflictiva para practicar el alquiler gratis, gracias a hipotecas del "100% + gastos" dadas por entidades como CajaMadrid (quebrada por la mala gestión del PP), donde no se pagaba ni el primer recibo. Las consecuencias iniciales significaron una dramática caída en la calidad de vida de esas zonas, acompañada de un efecto expulsión de los vecinos de toda la vida; y las consecuencias finales, a modo de castigo divino, las estamos pagando todos los españoles.

En definitiva, basta de hipocresía por parte de políticos, banca e incluso del 15M, y adopten ya medidas reales y efectivas destinadas a encaminar la recuperación económica de las familias, que son la base de la economía nacional. Aprueben la Dación en pago como método de saldar deudas con los bancos que manipularon sus propias tasaciones para endeudarnos de por vida, y dejen de echar gasolina al fuego, ayudando a los bancos continuamente. Dejemos caer a la banca especuladora, y creemos una nueva banca publica que vele por los intereses de todos los españoles, en lugar de por los de unas determinadas elites, o que pasa, ¿que para esto no somos liberales?, ¿da igual que quiebren las empresas y los hogares, pero los banqueros no pueden quebrar?

Jesús Domínguez